Así como se escucha, es algo que no se puede evitar, me siento como un mosquito atraído al foco que lo quemará, voy directamente a donde creo que no debería; porque cada quien está detrás de alguien a la vez, y hay un miedo que me carcome cada vez que pienso, exagero al decirlo: pero tiemblo por tal misterio que es interpretable polimórficamente, todo por ser estúpidamente desesperado, sin embargo, no llevo prisa alguna, me lleno de impaciencia porque sólo sé lo que yo tengo, pero no tengo una noción mínima de lo que yo puedo causar, mis poderes se han neutralizado, tal vez ya no creo en mí, o tal vez de tanto pensar no me ubico dentro de mi propio laberinto, es que es muy complicado estar entre tantísimas disyuntivas, confieso que en momentos hago muecas cuando crece éste vacío, como ahora mismo, es una sensación tan loca que no había sido provocada, obvio todo es subjetivo por cierto. Hay un complemento casi indispensable que no puedo conseguir, quiero escaparme y la manera más óptima no es la más disponible, hay ratos en los que me pongo de León Enjaulado sin saber qué hacer a pesar de que tengo deberes en los cuales concentrarme, pero esa cualidad, la concentración, está en mi nivel cero, no conseguí la palabra física que aspiraba, pienso que no es momento, pero ¿cuándo será? ¿Depende de mí?, me doy cuenta que acostumbrarme es perjudicial para mí, mis meses más viles eran asquerosamente odiosos y peor de improductivos pero me mantenían más quieto, sin tanta ansiedad de morder el Mundo… No es tiempo de lamentos… Ni me lamento por nada. Estoy frustrado de hablar cuando no debo y no poder expresarme, tengo una imperiosa necesidad de probar sabores inexplorados y en especial una textura rosa que está cerca de las nubes, fui fabricado para quedarme “picado” y caer indefinidamente; es curioso que yo sea tan aburrido y encima me aburra de casi todo. …Me da mucha risa el tipo de actitudes que quieren evidenciar cosas que deberían hablarse en otro estilo y forma, ahora veo por qué mi amigo dejó de hablarle al otro, en fin, ya que me estoy platicando esto, debo sacar esa “inquietud”, resulta que de un tiempo para acá todos se aman, ¿cómo pueden haberse desvirtuado tanto las cosas, no me considero anticuado, pero acaso no se le puede impregnar un poco de seriedad a los asuntos? ¿Qué caso tiene hacerlo tan ‘simplezco’? Está bien engañarse uno mismo de vez en cuando, pero ¿en ése ámbito? Pero soy tan tolerante que quizás algún día juegue en ese chiste, y me aburriré como era de esperarse. Más bien, no, no me prestaría, las ganas de criticar no me dejarían en paz hasta hacer lo que siempre me dice mi madre: “si no hablas, revientas”.
No quiero volverme viejo, esa es mi convicción; es que ver a los señores en la calle… No, esto no lo pensaré en Voz Alta hoy.
Oh, no puede ser, intento no darle una mirada y es lo primero que veo, como si los desconocidos hicieran una conspiración, intento no guardarle, intento no seguir vulnerable. Y me desvela. Ya es parte de, y no me voy a escapar, si me alejo, nada cambiaría…fuera de mí, ese es el “pequeñísimo” problema.
...Y otra vez, y otra, una más, dos, quince mil, y así sucesivamente. No hay remedio.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario