martes, 19 de febrero de 2013

Redemption.


Hay algo en esa existencia que me ha convertido de personalidad en personalidad, quizás tras prueba y error, pero aprendiendo poco a poco lo correcto, lo mejor que puede haber. Ha sido como renacer. Existen infinidad de formas para perder todo, pero la vida va más allá, conociendo nuestros monstruos, nada puede detener el hecho de pulirnos, llegar a la serenidad constante, lo bueno máximo, solo se necesita entregarse.

Una última oportunidad. ¿Por qué no nos dejamos comenzar de nuevo?

Perdonémonos. Olvidémonos. Comencemos. Intentemos. Recuperemos. Logremos.

Una hoja puede ser el confidente perfecto, el borrador que enseña las palabras adecuadas, y no por cambiarlas, sino porque las hace brotar sin premeditación.

♪ . . . i think our lives have just begun . . . ♪

sábado, 16 de febrero de 2013

Sing for Absolution.


Lo hizo mal, falló aberrantemente volviendo a aquella soledad que incrementa al doble sus ganas de morir trágica y lentamente; ningún miedo pasó por su mente a no ser del temor de lo que más le causa pánico: perder su razón de ser.

Demasiado tarde.

Estupidez a la máxima expresión.

Solo ese ángel incondicional está salvándolo constantemente de perecer en vida, encontró un Dios en el lugar indicado, el Dios a quien nadie más acude, el único al que solo él tiene fe, y en eso, no se equivoca, a pesar de su arraigo pagano al fin cree, y no es precisamente en algo como es habitual, no terrenal, aunque no es creado por la imaginación, es un ser divino, con todo el poder de destruirlo o rearmarlo.

♫ . . . i only dream of you, my Beautiful . . . ♫

martes, 12 de febrero de 2013

El Tamaño de las Cosas.


No sé si me desespero muy pronto o realmente esto va mal. Me hace mucha falta, ahora no lo puedo ocultar; ¿esta es la consecuencia de pedir tanto?, ¿en realidad pedí mucho? Prométeme que todo será mejor, que no sufriré por carencias, desinterés e indiferencia, dime que aún te motivo como antes, si es solo un mal momento y es una simple "altanería" leve, no haré ningún reclamo, me reiré de mí mismo, pero por favor, que sea solo por eso, no por algo más.

Falta solo un día, no más ni menos, deseo que salga como lo planeo, como lo necesito, quizás esta sea mi única y última oportunidad.

Y si no sucede, querré dormir, olvidar y no levantarme nunca más.


♪ . . . Hoy no quiero ver el Sol y me quedo en medio de la oscura habitación,
porque sé que no vas a regresar y estoy en todo mi derecho de no salir jamás . . . ♪

Wake Up Alone.


Y ese día, él de la nada llegó exclamando por explicaciones vanas, con voz más gruesa de lo normal, por momentos provocando el pensamiento de huir a un nuevo hábitat; intentó pedir las respuestas que ese rol familiar exige en la mayoría de las casas, aunque finalizó mediando su tono a un constante liviano; fue entonces que el interceptor obstaculizó sus pensamientos con los recuerdos sombríos de la noche anterior, noche en la cual, sumiso de sí mismo, se disculpaba por las cuestiones tontas que exhibió, por las que no hubo respuesta satisfactoria respecto a la gran expectativa que dejó reposar en quien, en éste nuevo andar, con algo de tiranía ha recuperado el escalafón que ya tuvo en veces antiguas, regresando a lo original, como todo aquel que se cansa de forzarse, aun después de haber sido la misma persona que logró hacer cambiar brutalmente a ese ser que de alguna manera podía escaparse de lo cotidiano, el que sin objeciones mantenía una calma bien dirigida, hasta que se transformó, todo a la par de quien elevó el ego y exigencias frustrantes extensivamente. 

La tranquilidad no llega antes de un huracán, pensó, y tallando la mano en su rostro, suspiró como en súplica de tregua, rogando a su ángel lejano como si pudiera escucharlo, berreando recuperar lo terso del principio, aun sabiendo que eso ya es un acto imposible. La peor parte todavía no llega. 

Con las manos acalambradas por esos "dolorsitos" preocupantes y de la espera tardía, no piensa en más que ser seguidor de una guía impredecible; se consterna con ideas raras, se colma de incertidumbres, se le carcome en bi-polaridad la inexperta región emocional.

Está muriendo.


-Me dolieron profundamente, pero hoy me arrepiento de haber listado todas las malas cosas, como si fueras la única persona que ha cometido errores; pero me duele más, que decir todo eso, sea causa del cambio; y peor aun, sea irreversible.

sábado, 9 de febrero de 2013

Ventura.


El propósito de mi vida continúa incierto; me alimento poco e inhalo humo de más, esas son las señales inequívocas de mi mal interno. Cotidianamente tendría la necesidad de expresarlo en voz alta, a los vientos buscando que lleguen a los oídos elegidos, pero ya sé y debo soportar que solo sean diálogos internos, que mediante letras sin lector, me mantengan anestesiado.

He tratado de entender cómo seguir, intento desarmarme para encontrar las partes innecesarias de mi existir, las que me mejoren sin desinteresarme, para entregar sin pedir, sin primarias necesidades. Muchas veces traté de decir lo que haría mejorar las cosas en mi afección, el cómo tener todo sin afectarnos, pero cada una de mis palabras han sido volátiles, todas pólvora del estallido en contra de mí, escuchadas en un dialecto poco entendible, con datos inconsistentes de lado a lado.

Quise tranquilidad con lo que se tenía en las manos en ese momento, y me sentía más que bien, pero ahora no lo consigo bajo ninguna circunstancia. ¿Qué debo hacer?, ¿qué debo decir?, no obtengo respuesta.

No queda alguna duda de que todo éste circo de pensamientos y sentimientos "cuasimodeos", deformes y extenuantes son tan complicados de entender, llegados de la ficción más detallada y compleja, tanto que no podré asimilarlos.

-Calma, todo estará bien.


♫ . . . volveré por la mañana, todos me verán volar, 
y ese día llegará, en que todo esté normal . . . ♫