Dicen que pasan rápido los años, pero para quien no los vivió, para cuando se mira atrás y uno se da cuenta que ya fueron; pero si se recapitula, ciertamente no transcurrieron tan simples.
Hace 7 años que no sabemos de ti, sin duda desapareciste para jamás reencontrarnos, no estás cerca, no te fuiste lejos, sencillamente no estás; pero tengo nítidamente el último recuerdo que me dejaste, ese momento que convertiste en peculiar, desde entonces afirmé un fetiche por los ojos color miel, o sus variantes de café claro y/o "verdosos", no porque me hagan acordarme de ti, sino porque descubrí la belleza de sus matices; esa última vez que te vi aún con tu esencia de persona única, se ve opacada algunas veces por la tonta decisión de contemplar tu presencia inmovil y sin sentidos, en medio de un número de personas que me sorprendió y que no tengo duda, de que yo no lograré reunir cuando llegue a lo mismo; sin embargo, trato de no mirar esos flashazos mentales, sólo por no manchar tu memoria con los lamentos de mis ojos, con renegaciones o con el sinfín de blasfemias y demás taradeces que sólo a mí se me pueden ocurrir, al fin y al cabo...bueno, ¿qué más da?
Después de 7 años, sigo extrañándote de vez en cuando.
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